El que ríe último…

Temperley madrugó con un golazo de Wilchez a los 11′ pero jugó un flojo partido y Gimnasia de Mendoza, que fue más, se lo dio vuelta merecidamente con un doblete de Cucchi (68′ y 83′). Al Cele le faltó oficio para sostener el 1-0 parcial y cuando Wilchez salió lesionado se quedó sin fútbol. A dar vuelta la página para ganarle a Dalmine.

Aquella historia de que “al que madruga Dios lo ayuda” esta vez no se cumplió. Había funcionado ante Maipú, cuando Temperley a partir de un 1-0 tempranero manejó los tiempos del partido y selló un gran triunfo. No ocurrió lo mismo esta vez, con un equipp que fue más que Gasolero en materia futbolística, que mostró pocas sociedades y que ganaba sin merecerlo al término del primer tiempo.

Lucas Wilchez nos llenó de ilusión con un zapatazo de otro partido que le dio la ventaja al equipo dirigido por Esmerado. Pero el equipo no lo acompañó al ex Arsenal. A excepción de la voluntad en la recuperación del tándem Fattori-Brum, no hubo circuito con Mancinelli, Gonzalez ni Giordana.

Temperley fue cediendo el protagonismo a su rival, lo dejó crecer. Y el “mordedor” equipo del “Chaucha” Bianco -irresoluto en ataque en la primera mitad- mejoró en el complemento y terminó llevándose el premio mayor. A los 13′ ST Baldunciel desbordó por izquierda y metió un centro que encontró sólo a Cucchi para definir. Y a 7 minutos del final, el “10” del equipo del Parque San Martín aprovechó una contra y puso el 2-1 ante la pasividad de Marin en la marca, que podría haberlo derribado pero inconsciente prefirió evitar lo que hubiera sido una jugada de expulsión.

Esmerado falló con la inclusión de Delgado por Wilchez, porque el “Tanque” no entró fino y el equipo se quedó sin alguien que hiciera la pausa para hacer jugar al resto. Tal vez podría haber ingresado en ese momento Di Lorenzo o Reinhart, pero el “Gato” tendrá ahora tiempo para analizar nuevas variantes. Más allá del cambio mencionado, al Cele le faltó peso ofensivo en general aunque tuvo un par de claras con Gonzalez y Cerrutti que tapó muy bien el arquero Marchiori.

Hay mucho para mejorar. Faltan sociedades entre laterales y volantes, variantes en ofensiva y más picardía para saber sostener un resultado, sobre todo en una categoría tan dura como la B Nacional. Es sólo la primera fecha. A dar vuelta rápido la página, a copar el Beranger y a hacerse fuerte en casa ante Dalmine para recomenzar la temporada mostrando otra imagen.

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