Sin luna tucumana

Temperley perdió sin atenuantes 3 a 0 en el estadio  José Fierro de Atlético Tucumán en un partido donde el primer gol tempranero, a los 4 minutos, hizo revivir viejos fantasmas. El Celeste careció de orden, ideas y reacción para llegar al marcador.

La tarde nublada, plomiza y amenazante se pareció mucho al juego desplegado por Temperley frente a Atlético en Tucumán. Los primeros 3 minutos fueron Gasoleros en intentos firmes para lastimar al local. Pero a los 4’ “El Pulga” Luis Rodríguez le dio un ´pase exquisito al delantero Mauricio Affonso quien definió ante un Ayala que nada pudo hacer.

De ahí en más Temperley careció de ideas claras para lograr la igualdad con un Tiki Di Lorenzo muy sólo y errático en los pases y un Scifo que se proyectó mucho por su banda pero envió centros muy débiles que no lograron lastimar al área Decana.

Rodríguez estuvo intratable, corrió todo el partido, en el frente de ataque y fue un motor que siempre funcionó a buen ritmo marcando la temperatura de Atlético. En la búsqueda de ir liquidando el encuentro el tucumano tuvo en un córner la cabeza de Yonathan Cabral a los 24’ para llegar al segundo. Antes, el 1 Celeste tuvo una serie de despejes que se transformaron en tiros de esquina para los blanquicelestes.

En Tucumán el equipo del Gato Esmerado careció de ese orden tan elogiado en presentaciones pasadas. Fueron notorios los bajos rendimientos de Montagna, Pinto, Arregui,  Martelli y  Sánchez Sotelo quienes no estuvieron iluminados y no lograron crear pequeñas sociedades para llegar al descuento y ser el equipo ordenado tácticamente que tanto se le había elogiado al DT.

Temperley se mostró lento y sin el ritmo que el partido merecía para generar volumen de juego y una reacción necesaria. Esa dinámica que, sobre todo en ataque, mostraron los tucumanos  en los pies de Rodríguez, Affonso, Álvarez y David Barbona quien generó una gran corrida e hizo un golazo para sellar el 3 a 0 a los 11 minutos del segundo tiempo.

La entrada de Figueroa y Brandan (éste último cuando el marcador ya tenía cifras definitivas) le cambiaron algo el maquillaje al equipo de Turdera pero sin generar situaciones peligrosas para Batalla quien fue un espectador de lujo (salvo la gran atajada frente a Montagna a los 5′ del segundo).

Esmerado deberá trabajar mucho en lo anímico y sobre todo en lo táctico para recuperar el fuego de un equipo que no se encontró a gusto en Tucumán y rápidamente debe reponerse para jugarle de igual a igual a Talleres de Córdoba en el Beranger el próximo lunes. En la tierra de la luna, el Celeste del Sur tuvo una nochecita muy nublada. A iluminarse pronto.

Federico Guerra

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