Sensaciones 20-12

Tal vez sea una simple casualidad, pero 32 son los puntos del Gasolero en este receso… justo es la suma del 20-12 que se va… Y, con el, tal vez una de las más difíciles batallas desde que “el Gasolero” volvió de aquella injusta desafiliación. Es que tras una primera mitad del año pésima, los tristes manejos, magros resultados e incapacidad dirigencial dejaron a Temperley, por primera vez, al borde de bajar (pero esta vez por merecimientos deportivos) a la cuarta categoría del fútbol argentino. 

La bochornosa salida del ex presidente (perdón, pero me cuesta escribir su nombre) dejaron en evidencia, que las cosas en Turdera, no andaban del todo bien. Pero aquél 24 de junio, Hernan Lewin y su gente agarraron el Timón de un barco, que hasta ese entonces, marchaba a la deriva. Unánime fue el “si” de los socios que asistieron a las distintas asambleas, para que el grupo denominado “Unidos por Temperley” se hiciera cargo del control del club. 

Entonces, se renovaron las ilusiones, los socios pusieron manos a la obra constituyendo diferentes grupos de trabajo. Y, rápidamente, se llamó a un técnico con experiencia en la categoría, y con mucho esfuerzo, se apostó por el regreso al club, de aquellos guerreros que supieron lucirse con la Celeste como Crivelli, Miramontes y Gianunzio. Además del regreso de Aguirre, al que no alcanzan las palabras para definir…

Aún así, hubo traspiés que le recordaron hasta a los más optimistas que el promedio acechaba, que corría peligro la permanencia en la categoría. De aquél grato debut en la primera fecha el 5 de agosto ante Flandria, en el cual nos despachamos con una goleada y en la platea se escuchaba “cuando hacía que no metíamos 4″; hasta el último también ante el “Canario” 3-2 en Jaúregui para irse a descansar con tranquilidad. 

El equipo tuvo sus altibajos, con empates que generaban dudas, pero siempre se mantuvo  la tranquilidad de saber que se estaban haciendo las cosas bien desde lo institucional. Y entonces empezaron a llegar triunfos importantes ante Tristán Suárez, Morón y Los Andes que ilusionaron a más de uno con llegar a la punta. 

Sin embargo, en el último tramo del torneo aparecieron las derrotas que escaseaban hasta el momento, se vieron flojos rendimientos individuales, y sentimos que el equipo no funcionaba como se esperaba. Pero llegó un triunfo oportuno para cerrar el año, para encarar con mayor tranquilidad el 2013 que se viene. Un año que, nada más y nada menos, definirá el objetivo inicial de mantener la categoría y también los dos ascensos a la B Nacional, ese lugar donde todos los que pertenecemos a este Gigante del Sur, queremos estar…

¡Salud Gasolero! Brindo por vos, por tu gente que te hace ENORME, y cómo no cerrar la nota con un himno que se me viene a la cabeza, sobre todo, para estas fechas… 

“Brindo por el Celeste, porque yo soy de Turdera. 
Brindo por esta hinchada, por los bombo y las banderas…
Brindo porque esta año la vuelta vamos a DAR 
Y a todos los de Lomas los tenemos que M….”       

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